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Revisión ginecológica: te envían el resultado y… ¡oh no, otra vez!
¿Qué mujer no ha sufrido a lo largo de su vida algún episodio de hongos vaginales? Para muchas constituye un problema crónico y se ha hecho resistente a cualquier tratamiento. Ya has probado hasta lo del yogurt ahí… ¡Y dirías que funciona!
La candidiasis vaginal es una infección por hongos que conviven con nosotros en piel y mucosas, pero que en un momento dado se hacen patógenos y nos colonizan. Puede que sea por largos tratamientos antibióticos, corticoides o antiinflamatorios, un desequilibrio hormonal, una alimentación rica en hidratos de carbono refinados o poca fibra. El caso es que se produce una disbiosis (desequilibrio) entre las bifidobacterias y bacterioides y se rompe el Ph ácido que debe reinar en la mucosa vaginal y proliferan las cándidas. Si se perpetúa este estado de alcalinidad (5.5 a 6.8), la cándida puede pasar a la flora intestinal y provocar problemas de mal aliento, hinchazón abdominal, tránsito intestinal rápido o lento, prurito anal y colon irritable.
A nivel de mucosa vaginal los síntomas son claros: molestias con urgencia al orinar, prurito y escozor, junto con aumento del flujo de un color más blanquecino. Pero una candidiasis crónica suele afectar a mucosa genital e intestinal dando problemas a distancia: desde aftas bucales dolorosas y estomatitis en boca, a picores en piel o pie de atleta. Muchas mujeres sufren un estado de cansancio permanente y apatía, con desmotivación y hasta falta de autoestima, han pasado por numerosos médicos y no han encontrado más que alguien que les trata como a una vagina enferma.
Llegadas a este punto: “Busca un médico que te trate a ti, no a tu cándida”.
La medicina biológica puede hacerlo desde la acupuntura, desde la Terapia Neural, dándote pautas dietéticas y sobretodo regulando el equilibrio de la flora vaginal.
Los probióticos representan la primera línea de defensa para prevenir y tratar la Candidiasis vaginal. Son microorganismo vivos que ingerimos en forma de pequeñas cápsulas que van a regular el equilibrio de la flora intestinal y vaginal.
Los más indicados son los Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus rhamnosus y Lactobacillus plantarum.
Recuerda que la cándida responde a la humedad y al azúcar, ¡evita ambos!.
Escrito por Dra. Imma González para dDermis magazine